sábado, 14 de abril de 2018

No, no acepto tu gordofobia

Aviso: Gordofobia, mención de heterosexismo y capacitismo

Es muy cansado, pero parece que hay que repetir una y otra vez que la gordofobia no es una opinión respetable.
Una opinión es una valoración subjetiva sobre algo. Por ejemplo, decir que una canción es aburrida o una ciudad es apasionante son opiniones. Una opinión no es discutible, porque es inherentemente subjetiva.

Qué pasa con la gordofobia? Es lo mismo opinar que el hummus es el mejor invento del ser humano que creer que la gente gorda da asco y debería desaparecer/esconderse/cambiar?

No, porque en el segundo caso esa "opinión" está manchada de ideología y discriminación. Puedo tener una relación cercana con alguien a quién no le gusta el hummus, pero no puedo tener una relación cercana con una persona que cree que no debo existir o que soy repugnante.
Esto se puede aplicar a cualquier eje de opresión, por supuesto.

Parece que muchas veces las personas que sufrimos opresión tenemos la obligación de "aceptar" a la gente de nuestra vida que nos oprime porque (y esto me lo han dicho literalmente) "no saben lo que dicen" "debes entender que su contexto es distinto al tuyo" "eres activista tienes que estar preparade" "es tu obligación moral enseñar a esta persona, porque sino no cambiará nada" "debes aceptar que la gente no piense como tú".
Como siempre se coloca toda la responsabilidad en los ombros de la persona que está recibiendo la violencia. Al final si me tratan como una mierda es culpa mía, porque no hago el esfuerzo de hacer entender a la gente que deben tratarme bien. Y si no estan dispuestes a deconstruirse su gordofobia debo aceptarlo con una sonrisa porque simplemente tienen un punto de vista distinto al mío. En este caso, que la forma de mi cuerpo les da derecho a discriminarme.

Claro, una persona puede tener un contexto distinto al mío, pero eso no significa que yo tenga que estar haciendo pedagogía continuamente y que tenga que aguantar sus comentarios de mierda. Además, me parece muy condescendiente pensar que sé más es que la gente que me rodea y que tengo que instruirles. Yo no nací enseñade, de hecho estoy aprendiendo siempre y esa es mi obligación, mi obligación es no ser una mierda de persona. No al revés. Que hay gente que tarda más que otra, por supuesto, pero yo no tengo porqué estar esperando a que empiecen a respetarme a su debido tiempo.
Ser activista tampoco no significa que tengas la obligación 24/7 de explicar porqué tu vida es igual de válida que la de les demás, porqué mereces respeto y que no te traten como una mierda.
Hay espacios para hacer activismo, hay artículos, hay charlas y talleres, no entiendo por qué tengo que estar alerta todo el día por si a alguien se le ocurre agrederme y estar super ok con esto. Porque claro he elegido ser activista, es lo que toca, estar siempre con una sonrisa contestando a les gordofobiques.

Luego está la gente que me dice, que tengo que respetar a les demás con sus opiniones de mierda. Respetaré que no te guste el hummus, sí. Respetaré que pienses que soy un ser despreciable porque mi cuerpo es distinto al tuyo? Pues no.

Y no, no quiero tener gente cerca de mí que piense que mi sexualidad es inaceptable, que mi cuerpo es despreciable o que mis neurodivergencias me hacen ser una persona intratable.
Más de una vez me he tenido que justificar por no querer cerca a gente que no respeta mi existencia. PORQUE DEBO ENTENDERLES, POBRECITES.

Y todo porque soy activista y, al parecer, esto te hace inmune a la gordofobia, al heterosexismo, al capacitismo y al machismo y te da el poder mágico de hacer pedagogía todo el día sin ningún desgaste emocional.

Vaya, perdonad, pero me gusta tener a gente a mi alrededor que no me ve como un monstruo.