sábado, 15 de abril de 2017

Androgínia y gordura: otro canon de belleza en el que no entro





Soy una persona no binaria, genderqueer. Eso significa que no soy ni hombre ni mujer.
Mi género no encaja en ninguna de estas dos categorías (binarias). Sé que estas nociones todavía no están en el imaginario colectivo. La gente cuando te ve te asigna un género (hombre o mujer) y una orientación sexual (homosexual o heterosexual). Por eso luchamos, hartes de que nos impongan categorías binarias que no son nuestras, que no elegimos y no queremos.
Me da la sensación, que mientras sigamos sufriendo cissexismo, una forma de intentar romper esquemas mentales es la expresión de género. En mi caso, intentar parecer más andrógine (?).  O al menos es lo que, desde fuera, nos dicen que deberíamos hacer las personas NB (no-binarias) para ser validadas.

Yo me encuentro con varios dilemas ante esto.
 Por un lado me gusta mi "feminidad". Me gustan mis vestidos, maquillarme de vez en cuando, las medias de rejilla, los collares etc.  No quiero renunciar a eso, es parte de lo que soy. No quiero tener que cambiar para sentirme menos invisible y más validade. Por que, por desgracia, el concepto normativo de androgínia es más bien masculino.
Por otro lado, deseo muy fuertemente ten un aspecto andrógino, porque siento que mi calidad de vida sería mejor en este aspecto en concreto, como si de alguna forma mi aspecto y mi género fueran a la par y la gente lo reconociera externamente. Si quiero y necesito la validación de otres...Eso ya es otra historia contar. El desenlace no lo tengo muy claro.

Por otro lado, aunque estuviera convencide de que quiero tener una expresión de género normativamente andrógina me topo con un impedimento: Soy gorde.
Parecerá que estas dos cosas no tienen relación. Por qué no iba a poder ser andrógine y gorde a la vez?
Para empezar, a la gente gorda nos pasa lo siguiente: la gordura a las mujeres parece que les quita feminidad y a los hombres parece que les resta masculinidad.
Porque al parecer para esta sociedad gordofóbica sumar kg te resta de todo lo demás, sea cual sea tu identidad.

Y a las personas no-binarias? Nos quita andorgínia?
Porque si ponemos androgínia en google las imágenes que aparecen son las siguientes:





¿Qué tienen en común todas estos cuerpos?
Son blancos y DELGADOS. 

Porque lo no-binario aparentemente se traduce en lo andrógino que a su vez se supone que tiene que acercarse a lo masculino (ahí entra el patriarcado siempre presente, claro):
rasgos afilados, delgadez, líneas rectas.
No por nada una de las personas más conocidas NB y estandarte de este canon de belleza andrógino es Ruby Rose.
No tengo nada en contra de la gente nb andrógina y delgada. El problema es cuando sientan la base de lo que puede ser andrógino y lo que no; y a su vez recpectivamente lo que puede ser NB y lo que no. 
Esta imagen idealizada de lo andrógino acaba provocando que solamente personas con un aspecto concreto (el de las fotos) puede aspirar a cierta validación de su género no-binario, si es que existe tal validación. 
Lo femenino, la gente POC, la gente gorda, la gente con diversidad funcional, las personas con una corporalidad no normativa en definitiva, no caben en este nuevo referente. 
Entonces qué?
Pasamos de no existir en el imaginario a seguir sin existir porque no encajamos en estos parámetros. 

Este asunto me produce doble angustia, porque no me quiero adaptar a ningún canon estético, tampoco a este y sin embargo... 
Me doy cuenta que me da envidia la gente delgada  por poder alcanzar esta supuesta única forma de androgínia. 

Ante toda esta marama de sentimientos y contradicciones opto por lo siguiente: 

Intentar romper con la idea de la androgínia idealizada y normativa y  reivindicar que hay muchas formas de ser no-binarie. 
No quiero y no puedo ser delgade y no quiero masculinizar mi expresión de género. Eso no me hace menos genderqueer. Eso no cambia mi género.
Soy gorde y soy NB. Lo sigo siendo cuando llevo vestido, cuando llevo chandal, cuando me pinto los labios, cuando me pongo minifalda, cuando me rapo la cabeza, cuando me tiño de rosa.
Asumo que por la calle todo el mundo va a verme como mujer, porque tengo unas tetas enormes, porque soy gorde y ni con un binder podría disimularlas. 
Pero yo sé quién soy o quién estoy siendo (a veces). Sé que no tengo que parecer Ruby Rose para saber que mi género es válido. 
Sé que hay muchas formas de mostrar lo genderqueer, no solo una. 
Basta ya des esa androgínia idealizada inalcanzable. Basta con intentar vender que solamente hay una forma de ser genderqueer.
Les gordes, les poc, les con diversidad funcional... todes les que tenemos cuerpos no normativos tenemos todo el derecho a reivindicar nuestro género (o falta de género).

Así que estoy en ello, estoy intentando aceptar mi cuerpo y mi género, mi aspecto no-andrógino a la vez. Porque NO SE EXCLUYEN. 
 Y aunque aún me cuesta, no tengo intención de seguir ninguna norma. Porque soy gorde y no quepo en ninguno de sus canones de belleza. Reviento todos sus ideales. 
Ni como gorde ni como genderqueer me harán seguir sus reglas estéticas. 

Así que a la mierda la validación de la sociedad, se la pueden comer con patatas.