sábado, 21 de enero de 2017

Soy un monstruo que se come gordofóbiques



Heridas.
Rozaduras.
Mi carne oprimida por prendas que se la comen.

Pelos pechos caídos. 
Papada.



Michelines.
Rollos.
Deformidades 



Vientre abultado.
Marcas del pantalón que apreta.
Estrías,
Ombligo huidizo.


Mi gordura no es armoniosa. 
Soy un monstruo que se come gordofóbiques
Mi gordura no es esférica y pulcra.
Soy olas montándo unas sobre otras.
Huellas de mi historia, de mi relación conmigo.
Mi gordura es disidente.
Mi gordura no es una curva perfecta.
Mi gordura es desbordarse y perderse, 
perder medida y ser exceso en carne.

Mi cuerpo no es armonía. 
Mi cuerpo es lo que le da la gana.

Estoy harta de la política de "gordibuenas",
SÍ esa que hace amago de aceptar a un tipo concreto de gordura.
No, mi cuerpo tampoco entra en ese canon estético. 
Ni quiero.
No quiero ser parte de ningún canon.
Todo canon estético oprime a les que no entran en él.
No esconderé mis heridas ni mis estrías. 
No esconderé mi piel ni mi grasa.

Seré hermosa así,
rompiendo balanzas 
que miden hasta que punto das asco.
Os daré arcadas.
Me da igual.
No estoy aquí para complacer a nadie.