sábado, 17 de diciembre de 2016

Las gordas que no se callan

Las gordas nos hemos situado en el escenario y aquí, aquí ha cambiado todo para mí.
Porque los focos nos van a iluminar, nuestros cuerpos gordos en movimiento, nuestros cuerpos gordos en alianza, nuestras voces gordas tanto tiempo reducidas a la soledad de nuestras camas, de nuestros escritos, de nuestras confesiones a regañadientes, somos voces desafinadas pero cantan a la vez porque algo nos mueve, algo nos ha movido hacia aquí.

Y sí ahora tú, sí tú te callas. Tú, sí, que crees que lo sabes ya todo, que nada te sorprende, calla y espera porque esto va en serio, gordofóbique que no sabe ni que lo es, esto también es para ti.
Que las gordas nos reunimos, nos llenamos de comida, nos desnudamos, nos rebelamos, nos ponemos en el centro. No nos doblegamos a tus miradas de asco y nos comeremos el escenario, porque ahora somos muchas y ante esto, ante esta fuerza nuestra no puedes hacer nada.

He empezado a salir a la calle sin sujetador. A salir en chandal. Y si me miran mal yo miro peor.
He empezado a bailar y cantar en público. A sentir la líbido latir en todo mi cuerpo.
Soy ese gorde que ya no se avergüenza de nada.

Somos gordas y nos vais a ver. Nos vais a escuchar.
Mirad mirad en mis pliegues encontraréis llagas, es el peso de la gordofobia en mi piel cansada.
Pero las heridas no me las lamo sola.
Nos estamos afectando, construyendo, queriendo, uniendo, organizando, apoyando y estamos HARTAS, muy hartas de vuestras mierdas gordofóbicas.
Y en este momento en el que aquí, en el escenario, siento a mis compañeras a mi lado. Gordas, desnudas, en el centro de la sala. Ya no estoy sola. Mi cuerpa no está sola.
Oh sí, nos van a ver, nos van a escuchar, nos van a mirar. Y vamos a remover y deslumbrar todo sus estándares encorsetados.

 Mirad, mirad, que las gordas ya no se esconden, las gordas no se callan.