jueves, 11 de agosto de 2016

Gorde y exhibicionista

Me muestro.
Este es mi cuerpo y esta soy yo.
Que me miren, porque me han enseñado a que debo avergonzarme de mí.
Que mi cuerpo se esconde, que no es apto para ser mostrado en público.
Y ahora yo me muestro, desnude, ante todes, sin vergüenza, sin temor.
Me muestro con amor absoluto por mí misme. 

Toda la vida con el discurso de: tu cuerpo gordo da asco.
Pero es que ya no me lo creo, ya no cuela. 

Me ven quererme y les escuece, porque estoy escapando de su yugo.
Les escuece que me mire y me quiera. 
Les escuece que no me avergüence.
Les escuece que viva con mi cuerpo en paz. 
Les escuece que me muestre feliz y con fuerza.
Les escuece sobretodo que proteste contra su dictadura estética. 

Me muestro también porque tantas veces no me he atrevido a salir de casa, tantas cosas he dejado de hacer porque mi cuerpo era algo aparentemente dañino a la vista. 
Porque no salía de casa porque me daba asco
y sentía miradas de asco
sentía el mundo envolviendo mi cuerpo en asco.

Me muestro porque tantas veces no me miraba al espejo.
Y si me miraba aunque fuera de refilón
 lloraba, me arañaba, me quería deshacer
daba puñetazos a la pared.

Llegó el día y no solo me miro, sino que me quiero. 
Que no tengo que esconderme. Que tengo derecho a existir, mi cuerpo 
tal y como es
tiene derecho a existir y a ser mostrado. 

Amo mis pliegues. Amo mis estrías. Amo mi tripa, amo amo amo todo de mí.

Y me muestro, por todos los años que no pude mirarme al espejo.
Por mi antiguo yo que tenía miedo de salir a la calle.
Por mi yo que vivía con angustia encerrade en sí misme porque sentía asco de su propio cuerpo.
Un asco que nos inculcan y nos meten a presión porque, claro, no interesa que la gente se empodere.
Ahora me muestro.
Desnude,
porque mi cuerpo no es una vergüenza.
Mi cuerpo no da asco.
Los cuerpos no dan asco. 

El asco lo dan les que nos intentan convencer 
de que no tenemos derecho a querernos.
El asco lo dan les gordofóbiques que creen que mi cuerpo es repulsivo.

Un cuerpo solamente porque no encaje en sus estándares artificiales de belleza

NO ES ASQUEROSO.

Ningún cuerpo es asqueroso, somos seres vivos y solo con eso ya somos belleza pura. Existir es bello y la diversidad es bella también.

Pero al parecer mostrarse desnude si no entras en esos cánones es hacer polémica.
Pues si un cuerpo desnudo les parece polémico solamente porque es gordo
Seguiré mostrándome.
Seguiré subiendo fotos desnude para que todo el mundo vea que mi cuerpo existe 
y es querido
y no tiene porqué esconderse. 

Me muestro, y me seguiré mostrando hasta que revienten de rabia les gordofóbiques que me acosan y me insultan. 
Porque realmente lo único que hacen es demostrar cuanta falta hace que yo siga mostrándome. 

Sí, este es mi cuerpo. Y no tiene nada de asqueroso. Soy yo. Y no tengo nada de asquerose. 
Que me miren y se mueran de rabia porque me quiero
y me querré 
a pesar de todos sus intentos de hundirme.